Desafíos próxima actualización del Compendio de Normas Contables SBIF

Un cambio relevante se vive actualmente en la regulación bancaria, ya que la Actualización del
Compendio de Normas Contables de la SBIF ad portas de ser emitida no sólo pone al día esta
normativa respecto a las Normas Internacionales de Información Financiera, sino que también
establece cambios que impactan aspectos operacionales y sistémicos; tales como ajustes en el
plan de cuentas, incremento en la revelación de información financiera, cambios en los requisitos
para la suspensión del devengo de intereses, y restricciones para el registro y control de
operaciones pendientes. Uno de los aspectos positivos y valorados de este cambio, es que acerca
cada vez más la contabilidad de los Bancos a la normativa IFRS.

 

Tanto al interior de los bancos, como a nivel de asociación gremial; se trabaja a toda máquina para
estimar los impactos y establecer una planificación que permita abordar exitosamente el proyecto
de adopción. Si bien, se especula que el regulador parcelará las fechas de adopción del cambio
normativo; existe incertidumbre respecto a la magnitud de los impactos operacionales y a los
plazos que se requerirán.


El primer y más evidente desafío es ajustar los criterios contables y dimensionar el impacto
financiero contable por la adopción de IFRS
; destacando la clasificación de instrumentos
financieros, medición de deterioro de valor, y coberturas contables de acuerdo a NIIF 9; el ajuste
de primera adopción por operaciones de financiamiento a través de leasing de acuerdo NIIF 16; los
potenciales impactos por tratamiento de Goodwill y Combinaciones de Negocio; y el registro de
ingresos de contratos con clientes de acuerdo a NIIF 15. Además, la actualización e incorporación
de nuevos formatos de presentación de información financiera, considerando del nuevo Informe
Financiero, junto con la apertura y cambios en revelaciones; requieren fortalecer el Modelo de
Recopilación, Validación y Generación de Información Financiera, lo cual requiere un esfuerzo
operacional.


Por cierto, el desafío operacional resulta ser el más preocupante, ya que requiere movilizar a parte
importante de la organización considerando al menos a la tesorería o mesa de dinero, áreas de
operaciones, sistemas, riesgo y contabilidad. Es así como, por ejemplo, los cambios en el plan de
cuentas requieren ajustar la parametrización en los sistemas y efectuar ajustes en las rutinas de
control. De forma similar, el ajuste en la suspensión del devengo de intereses para la cartera
grupal y las restricciones relativas a las operaciones pendientes; requieren cambios a nivel de
procedimientos y controles automatizados, que nos son triviales de implementar.


En definitiva, el desafío puede resultar extenso y complejo, y requiere el desarrollo de un proyecto
de adecuación que, más allá del esfuerzo a asignar; es recomendable cuente con el apoyo de
especialistas externos que otorguen foco, buenas prácticas y una mirada técnica independiente
para resguardar el éxito de la iniciativa.